viernes, 2 de agosto de 2013

Día 4: Freudenstadt

Nos dirigimos a Freudenstadt por la carretera B500,  una carretera que ofrece vistas panorámicas de la Selva Negra. Hacemos una parada en el lago Mummelsee para estirar las piernas dando un paseo por la orilla bajos los pinos.



Una vez instalados en Kniebis probamos la gastronomía local en un restaurante cercano: Alemania sabe a mostaza. Pedimos unas salchichas de ciervo típicas de la zona que se comían solas. Aquí la vista de la zona en la que nos alojamos...


Y aquí la vista de las salchichas que nos comimos :-)




La Marktplatz de Freudenstadt sabe a agua. Es la plaza preferida de los niños, sobre todo del más pequeño

 





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